Fotos del verano

4 Septiembre, 2009 por Daniel

Ea, como las canciones, este año han salido éstas de bichos y flores:

P8083564

P8083628

P8103734

P8103766

P8134029

P8154142

La historia de nuestros antepasados

1 Septiembre, 2009 por Daniel

Novela de Miguel Delibes. Está bien, aunque las cien primeras páginas me las pasé bostezando y pensando en si el resto del tiempo me iba a dedicar a lo mismo. La historia es la transcripción que hace un médico de unas charlas entre él mismo y Pacífico, uno de los internos del psiquiátrico en donde trabaja. En esas entrevistas el médico se dedica a indagar en la vida de Pacífico, así que el libro viene a ser la biografía del personaje, salido de la Castilla profunda de los 50 ó 60; un hombre de pueblo con una historia curiosa: todos sus antepasados habían guerreado y todos ellos, los que aún estaban vivos, desde el bisabuelo hasta su padre, le habían preparado para que él también estuviera listo para cuando llegara su guerra. No obstante, a Pacífico eso de la guerra le hacía fu, él era “pacífico” y le interesaba mucho más otra tipo de cosas, como las abejas. Un día, sin venir a cuento e incomprensiblemente, mata a un hombre por un lío de faldas y es encarcelado en el presidio. Sin quererlo, comete una fuga que fracasa al final: es capturado y encerrado de por vida, en gran parte por su testarudez.

 
“Pacífico Pérez – Pues mire usted, desde la escombrera, forzando un poco la vista, hasta veía los pinpollos, ¿sabe?, que la ventisca venía del norte, y, como yo andaba de la parte de poniente, pues eso, los veía negrear. Que si me apura, le diría que inclusive veía la garita del centinela, calcule. Y yo no hacía más que decirme para mí: ojo, Pacífico, no vayas a escacharrar la operación, ¿se da cuenta? O sea, que me hablaba a mí mismo, como los viejos, ¿entiende?, para tener prudencia”.

Freakonomics (A rogue economicst explores the hidden side of everything)

27 Agosto, 2009 por Daniel

Es un libro de Steven D. Levitt y de Stephen J. Dubner. Viene a ser del estido del Economista Camuflado de Tim Harford. Tal y como es el huevo a la gallina, no sé quién de ellos fue el primero en decidirse a escribir libros de economía aplicándola a la vida cotidiana (supongo que ninguno de ellos). Me da igual, pero supongo que será fácil de averiguar si se contrastan las fechas de publicación; de todas maneras, para tu información, creo que Levitt tiene mucho más prestigio que Harford. En fin, al libro, que es a lo que voy; se lee sin dificultad, es ameno y trata de diversos temas curiosos (algunos hasta se repiten en la “lógica oculta de la vida”, también de Tim Harford, como el cambio de hábitos sexuales por temor al SIDA): ¿Por qué los narcotraficantes suelen vivir con sus madres?, ¿qué tienen en común los vendedores de pisos con el Ku Klux Klan?, ¿profesores y luchadores de Sumo?, ¿qué hace perfecto a un padre?, ¿cómo te puede afectar tu nombre en tu vida?, y el más controvertido (aunque ellos tratan el tema asépticamente sin mostrarse ni a favor ni en contra) de por qué el aborto es el método más eficaz para reducir la delincuencia…
Por eso, si te entretienen las curiosidades y te gusta conocer explicaciones diferentes a las que uno podría intuir, entonces, pasarás un buen rato. Mejor si lo haces espanzurrado en la playa tomando el sol.

Macbeth

27 Agosto, 2009 por Daniel

Sí, uno de los grandes dramas de Shakespeare. Bueno, para mí un rollo y, seguro que debido a mi ignorancia, pero no sé cómo puede haber tenido tanta fama. Trata de la tentación e instigación, convertidas en ambición de poder, que hacen que un noble honrado, Macbeth, pase a ser un asesino. Esa codicia irrefrenable hace que mate hasta al apuntador con tal de coronarse y de mantenerse en el trono de Escocia. Debido a tanta furia y derramamiento de sangre, este noble, ahora rey, pierde el sueño, la paz y, al final, la vida.

La reina en el palacio de las corrientes de aire

27 Agosto, 2009 por Daniel

Es el último libro de la trilogía milenium de Stieg Larsson. Supongo que será por las ganas que tenía por leerlo, pero éste es el que más me ha gustado de los tres (como el segundo me gustó más que el primero, parece que es cierto el dicho de que lo bueno se hace esperar). He pasado un buen rato con la Salender y el otro “de los cojones”. También me he cagado varias veces en los puñeteros periodistas que contaban, sin venir a cuento, algunos trozos de la historia… Quizás hagan esto para evitar el paroxismo que les debe inducir la falta de noticias en el verano o para justificar algún sueldo, pero por mí se podrían quedar quietecitos en casa. Así no jorobarían a la gente.

 

Oyendo Breakdown de Seether.

Vacaciones

3 Agosto, 2009 por Daniel

Llegaron, y me voy yo con ellas. Así, esto va a estar más inactivo que de costumbre. Descansas tú y descanso yo…

Cómo hacer un arroz negro en tan sólo cinco pasos

29 Julio, 2009 por Daniel

El otro día me dijo una amiga que había preparado arroz negro. Yo, como culo que veo, culo que deseo, y como hacía años que no lo había comido, me lancé de cabeza a la cazuela. Como casi siempre, lo cociné a ojo y suponiendo cómo debería hacerse.

Manos a la masa. Lo primero fue hacer un sofrito con un tomate, un poco de pimiento verde, media cebolla, un diente de ajo, y otro poco de calabacín. Cuando estaba reducido vino el segundo paso; a fuego fuerte, le eché trozos de calamar, rape y gambas peladas –todo crudo-. Removí aquello, esperé un minuto, y vertí un chorrito de cognac. Dejé que evaporase algo para dar lugar al tercer paso. Al momento vertí un par de sobres de tinta de calamar junto con dos vasitos de arroz de calasparra y rehogué el contenido durante otro par de minutos para que el arroz se empapase del sofrito. Llegamos al cuarto paso. Entonces, volqué sobre la sartén unos cuatro vasos de caldo –resultado de haber cocido las cabezas de las gambas y los huesos del rape- una pizca de sal, un poco de azafrán, perejil picado, y le di un par de meneones con la cuchara de madera. Luego, sin tocar nada, dejé la cazuela a fuego medio-fuerte hasta que el líquido se evaporó. Fue cuando aparté el arroz de la hornilla, lo dejé reposar durante cinco minutos, y lo serví con un pegote de alioli sobre un extremo del plato, o sea, el quinto paso.

Quizás lo de menos haya sido que he tenido arroz para tres días, lo más importante es que me salió muy rico. Eso, al menos, fue lo que me pareció, a pesar de que yo sea el menos indicado para opinar, por mirarlo con muy buenos ojos y por llevar media hora salivando antes de meterle el diente.

Por cierto, acompañé el plato con una cerveza helada, dentro de un vaso helado. Y como las cervezas heladas lo que tienen es que desaparecen al instante, no sé si porque reducen su tamaño a la mitad o porque rápidamente se evaporan, tuve que servirme otra, también en otro vaso helado.

Dilema

23 Julio, 2009 por Daniel

Bueno, no lo es tanto. Ocurre que estoy pensando en comprarme una bici y un portátil. La bici depende de si se aprueba un proyecto, o sea, de si tengo trabajo o no; Si no tengo trabajo, me veré obligado e emigrar con lo que la bici no me hará falta para nada y, por otra parte, el dinero me vendrá de perlas. Si todo va como debiera, el proyecto lo concederán y, entonces, me pillaré una bici nueva. Estoy pensando en esta Vortrieb, de unos 1200 euros (en vez del Shimano XTR, montaría un XT), una Cube LTD-pro de unos 880Euros o una CUBE Acid de unos 720Euros. A mí, claro está, me gusta mucho más la Vortrieb. Me compraría con los ojos una que he visto por 800Euros, pero es una marca alemana que sólo venden por internet a partir de 1200Euros –o eso me han dicho-. Ese es el dilema, porque la pela es la pela.

vortrieb_rahmen_hardtail_large

LTD_pro_black

ACID_CUBE

En cuanto al ordenador, estuve tentado por un ibook antes de pensar en la bici, pero me he dado cuenta que para estas cosas lo mejor es ir a lo medianejo tirando a lo elemental. Por eso, me compraré uno de 400 ó 500euros. Total, me compre cual me compre, dentro de un par de años será una birria. Es lo que le sucedió al mío de ahora, el pobrecito más bien; me lo compré a finales del 2001, me costó carete. La verdad es que estoy muy contento con él, y si lo cambio es porque no tiene conexiones inalámbricas, el disco duro es inexistente y de procesador, memoria, todo lo demás ya está más que obsoleto… y la batería ¿eso qué es? Con esto te quiero decir que mi portátil se quedó descolocado al poco tiempo de comprarlo. A parte, a mí me trae sin cuidado la tarjeta gráfica, los lectores/grabadoras de deuvedés el Blueray y la santa madre que los parió. Yo sólo lo uso para guardar fotos, escribir, simular algún circuito  con programas del pleistoceno con lo que me sobra cualquier funcinalidad hiperdimensionada y sobrevalorada. Lo que si tengo seguro es que será un Dell o un Toshiba, paso de un Acer o similares.

La bici es otra historia. La que tengo, por ejemplo, es de 1993. Salvo el cuadro y la rueda delantera ningún componente es el original, aunque la última renovación importante la hice en el 2000, así que no creo que mi bici pasara una hipotética ITV. O sea, que necesita una revisión urgente y extensa, y no quiero invertir una pasta gansa en componentes sueltos a la espera de qué se va a fastidiar o de qué es lo que me va a dejar tirado en mitad del monte. Me compro una nueva y dejo de jugarme los piños en cada excursión.

La hoja roja

22 Julio, 2009 por Daniel

De Miguel Delibes. Esta novela está bien, pero no me ha entusiasmado. La historia es un poco pesada de leer, demasiado monótona quizás. Cuenta la historia de un hombre, Eloy, que acaba de jubilarse, y de cómo siente él ese punto de inflexión en su vida. Cree que es el primer atisbo del ocaso como si la jubilación indicara en la existencia de uno lo mismo que la hoja roja que aparece en los librillos de papel de fumar, y que señala que ya sólo quedan cinco para que éste se termine. Es una novela muy humana y sincera, que trata sobre la soledad, de la pobreza intelectual, económica y personal, y, sobre todo, de los sentimientos que ojalá no nos lleguen un día; aquellos que nos hablan de todos esos amigos que se han quedado en los cementerios y de los pocos conocidos que continúan fuera. En cualquier caso, el libro está estupendamente escrito y es una delicia comprobar, página a página, cómo se las ingenia para lograrlo.

“Lucita, la mujer del viejo Eloy, experimentaba hacia Isaías una viva aversión. Con frecuencia le preguntaba a su marido qué veía en ese hombre para soportarlo a diario. Ella ignoraba que detrás de Isaías estaban madame Catroux y su colegio de párvulos; y estaban Poldo Pombo y sus biciclos y las poleas gimnásticas del doctor Sandon; y estaban la Antonia y su primer calor; y estaban el tío Hermene y sus lúcidos golpes de ingenio, y la Rosina, la hija de Fuensanta, la criada murciana; y estaban la Paquita Ordóñez y su frivolidad y la Casa de Baños; y estaban Pepín Vázquez y su melancolía; y estaban las chicas del Fígaro y la pelea con los cadetes y los jurados mixtos y, andando el tiempo, estaban incluso ella y Gollito, su hijo menor, que se marchó a los 22 sin hacer antesala, y toda una vida”.

Oyendo Waiting for the Rapture en un directo de Oasis desde Radio3.

El bicho palo

13 Julio, 2009 por Daniel

Es un insecto y a éste me lo encontré el otro día cuando descansaba tras una buena subida con la bici. Lo descubrí porque vi un movimiento raro entre unas briznas de paja, las observé mejor y allí estaba él, como quien no quiere la cosa, poniéndose moreno o acojonado de mi presencia. Era sorprendente el mimetismo de su figura con la propia hierba seca, llegando al extremo de sus alas que imitaban los trazos de una hoja despedazada por el sol. Le saqué una foto mala con el móvil pero te juro que se le puede distinguir allá abajo.

Imagen119_2

Por lo demás, creo que el animal era una mantis. Pensando en ello, por su bien, espero que fuera una hembra y, si fuera macho, le desearía que aprovechara el tiempo todo lo que pudiera hasta el día que le dé por dejar descendencia.