Ayer me encontré en la puerta de mi casa las Páginas Amarillas y Blancas de 2010. Sucede que, cuando iba a tirar las viejas al cubo del papel, me dije: “niño, me apuesto lo que quieras a que se nota la crisis”. Ya ves la gilipollez, pero este tipo de comparaciones entre lo de hoy con lo de ayer, y lo de mañana con lo de hoy, me entra en vena de vez en cuando. Para ver los efectos de la crisis, lo que hice fue lo que haría todo hijo de vecino: comparé el número de hojas. El resultado es que se han perdido un montón de empresas, o sea, que me temo que la bajada páginas se debe a las empresas que han cerrado y a las que están recortando costes. Lo peor de todo eso es el paro consecuente y todo lo que eso implica. Un desastre horrible.

Los números son: si en el 2009 el número de páginas era de 512 y 442 para las Páginas Amarillas y Blancas, respectivamente; ahora, en el 2010 son de 449 y 400, respectivamente.
Lo de las Páginas Blancas creo que engaña un poco. No creo que se deba a que la gente se haya dado de baja del teléfono. En cambio, sí creo que se deba más a la pérdida de anunciantes. Te explico mi por qué: Al final de las Páginas Blancas hay una tabla de anunciantes. Comparando ésta con la del año anterior, se han perdido el 16% de anunciantes y, precisamente, si suponemos que para este año las empresas dedican en proporción el mismo tamaño de anuncio (supongo que la tentación de poner anuncios menores se cancela por las posibles ofertas) y, aplicando una caída del 16% sobre las 442 páginas, entonces nos quedan 371 páginas. Como ves, con estos cálculos tenemos 29 páginas menos para este año. Entonces, ¿ha aumentado la gente que tiene teléfono? Pues, lo más probable es que sí, a parte de lo que Páginas haya podido hacer de autobombo para rellenar huecos… Si me tuviera que mojar por alguna causa que justificara esas 29 páginas, diría que se debe a Internet: cada vez más la gente está enganchada a la red y, por tanto, al teléfono en casa.
Otra forma de cálculo para tener lo mismo es dividir el número de páginas de las Páginas Amarillas del 2010 entre las del 2009 y multiplicar esa cantidad por el número de páginas de las Páginas Blancas de 2009. Tendría que salirnos, más o menos, el número de páginas de las Páginas Blancas de este año. Si lo hacemos, nos salen: 388 páginas… O sea, más o menos confirma que la caída en las Páginas Blancas se debe a los anunciantes; quizás, la diferencia respecto de las 371 páginas que hemos calculado antes se debe a que una empresa prefiere anunciarse antes en las Páginas Amarillas que en las Blancas y, puestos a ahorrar gastos, prescindir antes de anunciarse en las Blancas.



















































