Es un insecto y a éste me lo encontré el otro día cuando descansaba tras una buena subida con la bici. Lo descubrí porque vi un movimiento raro entre unas briznas de paja, las observé mejor y allí estaba él, como quien no quiere la cosa, poniéndose moreno o acojonado de mi presencia. Era sorprendente el mimetismo de su figura con la propia hierba seca, llegando al extremo de sus alas que imitaban los trazos de una hoja despedazada por el sol. Le saqué una foto mala con el móvil pero te juro que se le puede distinguir allá abajo.

Por lo demás, creo que el animal era una mantis. Pensando en ello, por su bien, espero que fuera una hembra y, si fuera macho, le desearía que aprovechara el tiempo todo lo que pudiera hasta el día que le dé por dejar descendencia.