Para nada es trivial. Es muy emocionante, sobre todo por las dimensiones del aparato y por saber que allí hay algo de ti (realmente, y no es falsa modestia, en este proyecto de mí hay muy poco, pero de otros compañeros, muchísimo). Por eso, considero que he tenido mucha suerte por estar allí.
Esta es la grua que sujetará la barquilla de dos toneladas durante el lanzamiento:

El camión con el Helio, unido a la pieza que sujeta el globo durante el inflado (contrapeso de diez toneladas con una pinza que cierra la boca del globo)

La barquilla fijada en la grua

El despliegue del globo,

La fase de inflado con Helio (en verdad ya se ha terminado, se ha anudando los tubos de llenado, pero aún no se ha soltado)

La suelta (lo rojo que se ve al comienzo del cable es el paracaídas que se usará durante la bajada),

Si te fijas, todo el Helio está confinado en una pequeña zona. Cuando ya esté en vuelo, durante los primeros metros de subida, un pirotécnico explotará la pinza que impide que el He se expanda por todo el volumen del globo. Pero, antes de eso, la grua, en marcha, ha de andar un poco para que la barquilla y el globo queden verticales en la suelta.
Empieza la misión. El globo llegará a los 40Km de altura y se mantendrá allí durante 6 días; entonces, él llegará a tener un diámetro de unos 105m.
Así, mientras uno vuela de Suecia a Canadá por el círculo polar ártico observando el Sol, el resto, en tierra, vigila sin descanso el funcionamiento de los aparatos.

Y el Sol,

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