Cat[e]a2

By Daniel

Para cumplir con una de mis promesas voy a contarte lo que finalmente sucedió en la cata. Pues eso, si te has coscado del título del post ya conoces el resultado: mi vino no ganó. Te explico cómo sucedió. Nos reunimos nueve personas aunque sólo votamos cinco porque para el resto el vino es algo que ni fu ni fa. Los caldos que llevamos fueron: Viña Albina, Abadía Retuerta, Comportillo y Matarromera. Todas las botellas se cubrieron con papel de aluminio y se numeraron aleatoriamente (algo que hizo la mano inocente una prima que, aun participando su marido, era imparcial). Después empezamos a probar cada vino, uno detrás de otro, y vuelta a empezar. El asunto era complicado por lo que nos jugábamos –el rechineo más que nada- y porque cada vez estaban todos más buenos. Si quieres la versión formal, es que con el aire los vinos liberaban todos sus aromas. Una versión más cercana a la realidad es que cada vez estábamos más contentos y daba lo mismo ocho que ochenta. Cuando dimos cuatro o cinco vueltas llegó la gran votación. Ganó el Viña Albina casi igualado con el Abadía Retuerta. El mío, el Matarromera, quedó en una desgraciada tercera posición, así que a parte de los 18€ que me costó, tengo que pagar como castigo los 21€ del Viña Albina (un Rioja Gran Reserva que entra muy bien).

Aunque tengo unos recuerdos un poco desdibujados, el resto de la cena fue bien. Lo peor fue la limpieza del día siguiente, pero qué se le va a hacer, menos mal que tenía pintura para quitar algunas gotitas de vino que cayeron en la pared.

Escuchando Remind Me de Royksopp .

Escribe un comentario